Lejos de las rutas turísticas habituales, los barrios del Cuerno de Oro conservan la Estambul multicultural de siglos pasados: griegos, judíos, armenios y otomanos convivieron aquí dejando un rico legado arquitectónico y cultural.
Balat: el barrio judío
Tras la expulsión de los judíos de España en 1492, Bayezid II los acogió en Estambul y muchos se establecieron en Balat. La Sinagoga Ahrida, fundada en el siglo XV por judíos procedentes de Macedonia, es la más antigua de Estambul. Sus hileras de casas de colores, hoy fotografiadísimas, son un ejemplo del renacimiento urbano que vive el barrio.
Fener: el barrio griego
Adyacente a Balat, Fener fue el centro de la comunidad griega durante siglos. Aquí se encuentra el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, sede espiritual de la iglesia ortodoxa con una historia ininterrumpida de 1.700 años. No te pierdas la Iglesia de San Jorge, con su iconostasio dorado, ni el Liceo Griego del Fener, imponente edificio de ladrillo rojo sobre la colina.
Eyüp: sacralidad otomana
Eyüp Sultan, fuera de las antiguas murallas, alberga la tumba del compañero del profeta Abu Ayyub al-Ansari, caído durante el primer asedio árabe a Constantinopla (674-678). La Mezquita de Eyüp Sultan, reconstruida en 1800, fue el lugar donde los sultanes otomanos ceñían la espada de Osmán al acceder al trono.
Desde el Café Pierre Loti, en lo alto del cementerio, hay una panorámica espectacular del Cuerno de Oro.
Ruta sugerida
- Empieza en Eyüp (teleférico al Café Pierre Loti, baja a pie entre tumbas otomanas).
- Pasea por la orilla del Cuerno de Oro hasta Balat (30 min a pie).
- Explora las calles de Balat y sube a Fener para ver el Patriarcado y el Liceo.
- Termina con un almuerzo en algún café del barrio: hay opciones excelentes de cocina casera.